El proceso de desinflación en la eurozona ha avanzado rápidamente como reflejo del impacto de la política monetaria y la atenuación de las fuerzas que impulsaron fuertes aumentos de los precios estos años, aunque el ritmo de flexibilización de los tipos de interés debe avanzar de manera «gradual y cautelosa» y no llevarse a cabo de manera mecánica, según ha defendido la representante alemana en el directorio del Banco Central Europeo (BCE), Isabel Schnabel.