El registro único de alquileres de corta duración, cuya aplicación será efectiva desde el 1 de julio, dejará fuera el 70% de la oferta actual y provocará unas pérdidas de 13.737 millones de euros para la economía entre julio y diciembre, según ha advertido este lunes la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos (Fevitur).