El Riksbank, el banco central de Suecia, ha decidido reducir en 25 puntos básicos el tipo de interés de referencia, que pasará a situarse en el 2%, su nivel más bajo desde noviembre de 2022, y ha dejado la puerta abierta a la posibilidad de un nuevo recorte del precio del dinero en el futuro, aunque ha advertido del riesgo para las perspectivas de inflación y crecimiento derivado de las tensiones comerciales y de una escalada en la situación en Oriente Próximo.