El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha confirmado su objetivo simétrico de inflación del 2% a medio plazo, señalando la importancia de una política monetaria «enérgica o persistente» en respuesta a desviaciones amplias y sostenidas al alza o a la baja de la inflación respecto a dicha meta, según ha indicado la entidad en la actualización de su estrategia de política monetaria.