La gran banca española –compuesta por Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Bankinter y Unicaja– redujo en 1.025 millones de euros el valor de los activos dudosos en cartera en el primer trimestre de 2026, lo que, en parte, permitió elevar la ratio de solvencia (CET1) del sector en 27 puntos básicos respecto al año anterior, según los datos recopilados por Europa Press a partir de las cuentas trimestrales de cada una de las entidades financieras.