El tráfico aéreo entre España y Oriente Próximo se desplomó un 64,7% entre marzo y abril en comparación a los mismos meses de 2025, lo que supuso una pérdida de 426.067 pasajeros desde el inicio del conflicto militar en la región, que ha provocado el cierre de espacios aéreos en los países afectados, además de una subida de precios para el combustible de avión.