La Comisión Europea ha mejorado ligeramente la previsión de crecimiento de la economía española para 2026, pese al impacto del nuevo shock energético provocado por el conflicto en Oriente Próximo, y estima ahora que el PIB crecerá un 2,4% este año, una décima más de lo previsto el pasado otoño, lo que permitirá a España seguir siendo la gran economía con mayor ritmo de expansión de la eurozona en un contexto de deterioro generalizado de las perspectivas económicas europeas.