La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha destacado la contribución de la inmigración a la fortaleza del mercado laboral de la eurozona y ha puesto como ejemplo a Alemania y a España, y defendido la independencia de la que gozan los bancos centrales en velada referencia al conflicto abierto entre el presidente de EEUU, Donald Trump, y la Reserva Federal Estadounidense (Fed).