Los supermercados españoles acumulan 110 millones de sobrecoste de energía desde que comenzó la guerra de Oriente Medio, en un contexto de inflación generalizada, según la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), que cuenta entre sus asociados con Mercadona, Lidl, Dia, Ahorramas o Aldi, entre otras cadenas.