La Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales han advertido de que, cuatro años después de la implantación del Ingreso Mínimo Vital (IMV), la prestación «sólo llega al 12,2% de la población que vive bajo el umbral de la pobreza» y ha reprochado al Gobierno que no haya establecido «ninguna coordinación» con los servicios sociales municipales para incrementar su cobertura.