El conglomerado industrial alemán Thyssenkrupp espera cerrar el ejercicio en curso, que concluirá en septiembre de 2026, con pérdidas de entre 400 y 800 millones de euros, frente al beneficio neto atribuido de 465 millones del pasado año fiscal, como consecuencia en gran medida de la constitución de provisiones por la reestructuración de su negocio europeo de acero (Steel Europe), cuya venta negocia con la india Jindal y en la que llevará a cabo un ajuste de producción y de plantilla que afectará a unas 11.000 personas.